Fuente de laboratorio con una fuente ATX de PC reciclada
En el punto limpio de mi barrio hay casi siempre una torre de PC vieja esperando el contenedor. Dentro de cada una suele haber una fuente ATX de 300 a 500 vatios que funciona perfectamente.

En el punto limpio de mi barrio hay casi siempre una torre de PC vieja esperando el contenedor. Dentro de cada una suele haber una fuente ATX de 300 a 500 vatios que funciona perfectamente. Una fuente de laboratorio de banco nueva, con salidas de 12 V y 5 V capaces de dar varios amperios, cuesta fácilmente entre 60 y 150 euros.
Convertir una fuente ATX reciclada en una fuente de laboratorio es uno de los proyectos de reciclaje más útiles que se pueden hacer en un taller maker. Con unos bornes, un interruptor y una tarde de trabajo tienes 3,3 V, 5 V y 12 V estables para alimentar Arduino, tiras LED, motores y prototipos. Aquí explico cómo lo hago, con los colores de cada cable, las medidas de seguridad que no me salto y los errores que más veo en el hacklab.
Por qué una fuente ATX sirve como fuente de laboratorio
Una fuente ATX está diseñada para alimentar placas base, discos y tarjetas gráficas, así que entrega tensiones reguladas y bastante corriente. Una fuente modesta de 350 W suele dar entre 15 y 20 A en la línea de 12 V y otros 15 A o más en la de 5 V. Para la mayoría de proyectos de electrónica eso es más que suficiente.
Además trae protección contra cortocircuitos, ventilador propio y una carcasa metálica. Lo que no trae es tensión variable ni limitación de corriente ajustable, y eso conviene tenerlo claro antes de empezar.
Seguridad antes de abrir la carcasa
Este proyecto es sencillo, pero dentro de la fuente hay condensadores que pueden guardar más de 300 V durante minutos después de desenchufarla. Mis reglas son fijas:
- Desenchufa y espera. Deja la fuente desconectada al menos diez minutos antes de abrirla.
- No toques el lado primario. Todo el trabajo se hace en los cables de salida, nunca en la zona de los condensadores grandes junto a la entrada de red.
- Si la abres, comprueba. Mide con el multímetro en continua entre las patas del condensador grande antes de meter los dedos. Si no sabes hacerlo, repasa cómo usar un multímetro por primera vez.
- Cierra siempre la carcasa antes de volver a enchufarla.
En realidad, la mayoría de versiones de este proyecto se pueden hacer sin abrir la fuente: basta con trabajar sobre el conector de 24 pines y los cables que salen de ella.
Qué significa cada color de cable
Los colores están estandarizados en casi todas las fuentes ATX, aunque merece la pena confirmarlo con el multímetro.
| Color | Tensión o función | Uso en el banco |
|---|---|---|
| Amarillo | +12 V | Motores, tiras LED, relés |
| Rojo | +5 V | Arduino, sensores, USB |
| Naranja | +3,3 V | ESP32 y módulos de 3,3 V |
| Negro | Masa (0 V) | Común de todas las salidas |
| Azul | -12 V | Poca corriente, casi no se usa |
| Morado | +5 V en espera | Siempre activo con la fuente enchufada |
| Verde | Encendido (PS_ON) | Se une a masa para arrancar |
| Gris | Power Good | Sirve para un LED indicador |
Cómo montar la fuente de laboratorio paso a paso
Materiales
Necesitas cuatro bornes tipo banana (amarillo, rojo, naranja y negro), un interruptor pequeño, un LED con resistencia de 1 kΩ, una resistencia de potencia de 10 Ω y 10 W, portafusibles y tubo termorretráctil. En total, unos 10 a 15 euros si compras todo nuevo, menos si lo sacas de otros aparatos.
Montaje
- Corta el conector de 24 pines dejando unos 15 cm de cable y separa los cables por colores.
- Une el cable verde a un cable negro a través del interruptor. Al cerrarlo, la fuente arranca.
- Agrupa tres o cuatro cables del mismo color para cada salida y suéldalos al borne correspondiente. Así repartes la corriente.
- Coloca un fusible en serie en cada salida: 5 A en 12 V y 5 V, 3 A en 3,3 V es un buen punto de partida.
- Conecta el LED entre el cable gris y masa con su resistencia para saber cuándo las tensiones son estables.
- Aísla con termorretráctil todos los cables que no uses. Nunca los dejes sueltos.
Los bornes se pueden montar en una caja de plástico reciclada atornillada al lateral de la fuente, o directamente en la chapa si taladras con cuidado y sin dejar virutas dentro.
El consejo habitual que yo no sigo
En muchos tutoriales se dice que hay que poner siempre una resistencia de carga en la salida de 5 V, porque si no la fuente no arranca o da tensiones inestables. Eso era cierto en las fuentes antiguas, sobre todo las de antes de 2008, que regulaban todo a partir del raíl de 5 V.
Muchas fuentes modernas usan conversores independientes para 5 V y 3,3 V y arrancan sin carga sin problema. Una resistencia de 10 Ω consume 2,5 W de forma permanente y se calienta bastante. Mi recomendación es probar primero sin ella: mide la salida de 12 V en vacío. Si da entre 11,4 V y 12,6 V y no oscila, no la necesitas. Si la fuente no arranca o la tensión baja de ese margen, entonces sí, añade la resistencia con un buen disipador.
Añadir tensión variable y limitación de corriente
La mayor carencia de una fuente ATX es que solo ofrece tensiones fijas. La solución más barata es añadir un módulo reductor DC a DC de los que se venden por pocos euros, alimentado desde la salida de 12 V.
- Un módulo con el chip LM2596 da de 1,25 V a unos 11 V y hasta 2 o 3 A, suficiente para la mayoría de prototipos.
- Un módulo XL4015 con control de corriente constante permite limitar la corriente, lo que protege tus circuitos si algo hace cortocircuito.
- Muchos traen voltímetro y amperímetro integrados, así que no necesitas medir aparte.
Con eso tienes una fuente ajustable para probar circuitos nuevos con poca corriente, y las salidas fijas para cargas grandes.
Errores que más veo en el taller
El primero es soldar un solo cable fino para sacar 15 A: se calienta y la tensión cae. El segundo es olvidar los fusibles, porque la protección de la fuente salta tarde y un cortocircuito en una protoboard puede fundir pistas. El tercero es dejar el cable morado sin aislar, que sigue teniendo 5 V aunque la fuente esté apagada. Si al desmontar la torre encuentras otros componentes útiles, consulta cómo recuperar componentes electrónicos de aparatos viejos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar cualquier fuente ATX vieja?
Casi cualquiera sirve si arranca y da tensiones dentro del margen. Descarta las que huelen a quemado, tienen condensadores hinchados o el ventilador no gira.
¿Es peligroso este proyecto para principiantes?
Es seguro si no abres la carcasa o si la abres solo después de descargar los condensadores. Todo el trabajo se hace en el lado de baja tensión.
¿Puedo cargar baterías con ella?
No directamente. Para cargar baterías necesitas limitación de corriente y control de tensión, así que usa un cargador específico o un módulo con corriente constante bien ajustado.
Lo práctico para empezar
La próxima vez que veas una torre vieja en un punto limpio, rescata la fuente. Comprueba que arranca uniendo verde y negro, mide cada color con el multímetro y, si todo cuadra, monta los bornes con sus fusibles. Por menos de 15 euros tendrás una fuente de laboratorio que durará años. Encontrarás más proyectos de este tipo en la sección de reciclaje.
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