Cómo darle una segunda vida a un portátil viejo con Linux
Tienes en un cajón un portátil de 2013 que tarda cuatro minutos en arrancar Windows y se queda colgado al abrir el navegador. No lo quieres tirar, pero tampoco sabes si merece la pena tocarlo.

Tienes en un cajón un portátil de 2013 que tarda cuatro minutos en arrancar Windows y se queda colgado al abrir el navegador. No lo quieres tirar, pero tampoco sabes si merece la pena tocarlo. Instalar un portátil viejo con Linux es la forma más barata de devolverle utilidad, y con un par de cambios de hardware que cuestan menos de 40 euros puede servir para estudiar, navegar, programar o hacer de pequeño servidor en casa durante años.
En el taller hemos recuperado más de veinte equipos así. Esta es la guía que seguimos, en el orden en que lo hacemos.
Antes de nada: revisa si el equipo merece la pena
No todos los portátiles viejos tienen arreglo razonable. Antes de gastar tiempo, comprueba estos puntos:
- Procesador de 64 bits. Casi todos los equipos fabricados después de 2008 lo son. La mayoría de distribuciones ya no publican versiones de 32 bits, así que un procesador antiguo de 32 bits limita mucho las opciones.
- Memoria RAM. Con 2 GB se puede trabajar, con 4 GB el equipo es cómodo y con 8 GB va sobrado para tareas normales. Mira si tiene ranuras libres.
- Disco. Si lleva un disco mecánico, ese es el principal cuello de botella.
- Pantalla y teclado. Una bisagra rota o un teclado con teclas muertas cuesta más de arreglar que todo lo demás.
Si el procesador es de 64 bits y la pantalla funciona, sigue adelante.
La mejora que más se nota: un SSD
Cambiar el disco duro mecánico por un SSD SATA de 240 o 256 GB es la mejora más rentable que existe para un portátil viejo. Cuesta entre 20 y 30 euros y el arranque pasa de varios minutos a unos 20 o 30 segundos. Las aplicaciones abren en un par de segundos en vez de diez.
El cambio suele requerir solo un destornillador de estrella pequeño. En muchos modelos el disco está detrás de una tapa en la parte inferior. En otros hay que quitar toda la carcasa trasera, así que busca el manual de servicio de tu modelo antes de empezar.
El disco mecánico que sacas no es basura. Con una carcasa USB se convierte en almacenamiento externo, como explicamos en cómo usar un disco duro viejo como disco externo USB.
Si además puedes subir la RAM de 2 a 4 GB, hazlo. Un módulo DDR3 de 4 GB de segunda mano suele costar entre 5 y 10 euros.
Limpieza interior y temperatura
Un portátil de diez años casi siempre tiene el ventilador lleno de polvo y la pasta térmica seca. Eso provoca que el procesador se caliente, baje su velocidad para protegerse y el equipo parezca más lento de lo que es.
- Desconecta el cargador y, si puedes, la batería.
- Abre la carcasa y localiza el ventilador y el disipador de cobre.
- Sujeta las aspas del ventilador con un dedo y limpia con aire comprimido en ráfagas cortas.
- Si te atreves, retira el disipador, limpia la pasta vieja con alcohol isopropílico y aplica una gota del tamaño de un grano de arroz de pasta nueva.
Después de esto es normal ver bajadas de 10 a 15 grados en carga. Es media hora de trabajo que cambia mucho la experiencia.
Qué distribución instalar en un portátil viejo con Linux
Con el hardware listo, toca elegir sistema. Estas son las opciones que usamos según la RAM disponible:
| RAM | Distribución recomendada | Por qué |
|---|---|---|
| 2 GB | Lubuntu o Linux Mint XFCE | Escritorios ligeros con buen soporte y mucha documentación |
| 4 GB | Linux Mint XFCE o Xubuntu | Cómodo para navegar con varias pestañas y ofimática |
| 8 GB o más | Linux Mint Cinnamon o Debian con GNOME | Escritorio completo sin sacrificar fluidez |
| 1 GB o menos | antiX | Muy ligera, pero exige más conocimientos |
Para instalar, descarga la imagen ISO desde la web oficial de la distribución, grábala en un pendrive de al menos 8 GB con una herramienta como Ventoy o balenaEtcher y arranca el portátil desde el USB. En muchos equipos se entra al menú de arranque pulsando F12, F9 o Esc justo al encenderlo.
Prueba primero en modo live, sin instalar. Comprueba que funcionan el wifi, el sonido, el touchpad y el brillo de pantalla. Si algo falla en modo live, lo más probable es que falle también después de instalar.
La distro más ligera no siempre es la mejor opción
El consejo más repetido en foros es instalar la distribución más ligera que encuentres en un portátil viejo. Nosotros casi nunca lo hacemos.
La razón es práctica. Las distribuciones ultraligeras ahorran unos cientos de megas de RAM, pero a cambio tienen menos documentación, menos herramientas gráficas para configurar el wifi o las impresoras y una comunidad más pequeña. Para una persona que va a usar el equipo para estudiar o navegar, eso se traduce en problemas que no sabe resolver sola.
Además, el programa que más memoria consume en un equipo así es el navegador, no el escritorio. Un navegador con cinco pestañas abiertas puede ocupar más de 1,5 GB, independientemente de la distribución. Por eso un SSD y 4 GB de RAM con Linux Mint XFCE dan mejor resultado que 2 GB con una distribución mínima. Primero hardware, después sistema.
Ajustes después de instalar
Con el sistema instalado, unos pocos cambios marcan la diferencia:
- Activa zram. Comprime parte de la memoria y ayuda mucho en equipos con 2 o 4 GB.
- Usa un navegador con bloqueador de anuncios. Reduce el consumo de memoria y procesador en páginas pesadas.
- Revisa la batería. En la terminal, el comando upower -i seguido de la ruta de la batería muestra la capacidad real frente a la original. Si está por debajo del 50 por ciento, plantéate reemplazarla o usar el equipo enchufado. Si decides abrir una batería vieja, lee antes cómo recuperar celdas 18650 de baterías de portátil viejas para hacerlo con seguridad.
- Desactiva programas al inicio que no necesites, desde la configuración de sesión del escritorio.
Usos que le hemos dado a equipos recuperados
Un portátil de 2013 con SSD y Linux no compite con uno nuevo, pero cubre muy bien tareas concretas. En el hacklab los usamos como estaciones para programar Arduino, como equipos de préstamo para estudiantes, como servidor casero de archivos o como pantalla fija para controlar la impresora 3D. Si te interesan más ideas de este tipo, en la sección de reciclaje y reutilización tenemos otros proyectos con hardware que iba a la basura.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta RAM necesita un portátil viejo para usar Linux?
Con 2 GB se puede usar una distribución ligera como Lubuntu o Linux Mint XFCE para tareas básicas. Con 4 GB la experiencia es mucho más cómoda, sobre todo si navegas con varias pestañas. Si el equipo admite ampliación, subir a 4 GB suele costar menos de 10 euros.
¿Qué Linux es mejor para un portátil viejo?
Para la mayoría de personas, Linux Mint XFCE es la opción más equilibrada porque es ligera, estable y tiene mucha documentación en español. Lubuntu va bien con poca RAM. Las distribuciones ultraligeras solo compensan en equipos con 1 GB o menos.
¿Se puede instalar Linux sin borrar Windows?
Sí, el instalador de la mayoría de distribuciones permite instalar Linux junto a Windows y elegir sistema al arrancar. En un portátil viejo con un disco pequeño suele ser mejor dedicarle todo el espacio a Linux. Haz siempre una copia de tus archivos antes de instalar.
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